España 2-1 Noruega España gana pero no convence a pesar del dominio del partido

Partido correspondiente a la primera jornada de la fase clasificatoria para la Eurocopa de 2020 que se disputó en Mestalla ante 39.752 espectadores.

La selección española, supera un trámite correoso ante Noruega (2-1) gracias a su oficio en partido clasificatorio para la Eurocopa 2020, disputado en Mestalla.

Los escandinavos no defraudaron las expectativas previas y se mostraron como un rival duro, ordenado y capaz de sacar ventaja de sus escasas armas, como las jugadas a balón parado. Dos penaltis en sendas áreas marcaron el partido, en el que al final España se llevó el gato al agua.

Como se esperaba, Luis Enrique dio paso a un nuevo once, el séptimo desde que es seleccionador contando compromisos oficiales y amistosos. La séptima vuelta de tuerca en busca del anhelado once ideal.

Contra Noruega incluyó a Navas en el lateral derecho, Parejo en la medular y Rodrigo en punta, estos últimos como bandera de enganche con el público de Mestalla, ansioso de ver a sus jugadores en la Roja. Se quedó Gayá en el banquillo y salió de titular un ex de la casa como Jordi Alba.

Se les notó a los locales las ganas de agradar a su grada, que rozaba el lleno (39.752). Desde el pitido inicial tuvo España la posesión de la pelota y fue madurando toque a toque las jugadas.

Sin embargo, en los primeros 45 minutos se vieron más taconazos que goles. Algunos de los primeros fueron de gran calidad y provocaron admiración en los asientos, pero solo valen los segundos en el fútbol.

El gol sí que fue de la casa, en un cambio de orientación de Parejo a la banda izquierda, donde Asensio y Alba se asociaron a la perfección para que el madridista filtrara el pase al barcelonista y este se colara en la cocina para ceder al área pequeña. Allí esperaba Rodrigo con su zurda para meter la caña y hacer su quinto gol con la Roja (minuto 16).

A partir de entonces, se vieron los mejores minutos de la Roja, hasta que el exceso de confianza estuvo a punto de costar caro. En un despiste defensivo, Henrikssen se internó por la derecha -izquierda de España- y su centro a Elyounoussi lo desvió el propio delantero cuando todo Mestalla se temía lo peor; el centro se le quedó algo atrás, en honor a la verdad, y luego su propio compañero no fue capaz de aprovechar el rechace.
Inédito Odegaard

Fue lo único que se vio de Noruega en la primera parte, al margen de una internada previa de Odegaard por la misma banda que acabó sin rematador.

La segunda parte comenzó igual, con España avisando por medio de Morata y un Parejo muy enchufado, tratando de asistir al madrileño y ayudando en defensa en la jugada prácticamente inmediata.

No obstante, el técnico sueco Lars Lagerbäck quiso cambiar la fisonomía de sus pupilos noruegos con dos cambios seguidos y al mismo tiempo extraños. Dio entrada a Johnsen por Tarik Elyounoussi y luego al primo de este, Mohamed, por Odegaard.

El resultado de los cambios fue que buscaron petróleo a balón parado, aunque de primeras casi marca Ramos en una jugada tras un córner a centro de su compañero en el Madrid Dani Ceballos.
Penalti tras penalti

Pero fue en la siguiente, tras rascar un par de córners, cuando Johnsen provocó el penalti de Iñigo Martínez, muy discutido, que se encargó de transformar Joshua King (minuto 65). Un contratiempo que obligaba a remangarse de nuevo, lo que entendió Mestalla aumentando los decibelios.

El equipo trataba de responder, la posesión no varió y las jugadas seguían llegando, pero el gol se resistía. Morata cabeceaba ligeramente desviado un centro desde la izquierda. A falta de goles, el delantero del Atlético pudo al menos provocar un penalti.

El capitán Ramos impuso galones en los once metros y también en el marcador, convirtiendo la pena máxima a lo Panenka (minuto 70). El camero es, junto a Rodrigo, otro que no falla en su cita con el gol desde que está Luis Enrique: Croacia, por partida doble, Inglaterra y ahora Noruega.

Aunque el partido no estaba para florituras ni homenajes, coincidió que los cambios de Luis Enrique fueron para dar salida a un ex del Valencia como Canales, en lugar de Ceballos, y luego dio descanso a Parejo por Rodri. Ovación para Canales y Mestalla puesto en pie para su capitán. También quiso recomponer Lagerbäck su escuadra con Kamara por el capitán Johansen en el otro bando.

La afición valenciana no estaba para pitos y flautas, pero algún que otro pito se escuchó cuando Jaime Mata salió al campo -no se olvida la eliminatoria de Copa ante el Getafe- y también cuando Asensio se gustó demasiado con un intento de vaselina en el minuto 90. Aunque el encuentro parecía decidido, querían el gol de la tranquilidad.

Lo intentó el meta Jarsteion subiendo a rematar el último córner, pero se quedó con las ganas.

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