Rafa reconquista Toronto frente a Tsitsipas

Rafa Nadal superó al joven griego Stefanos Tsitsipas en la final del Masters 1.000 de Canadá (6-2 y 7-6(4)) y se alzó con el título número 33 de esta categoría en su carrera. Ausente en el palmarés del torneo desde 2013, el número uno del mundo fue de más a menos, y tras un arranque fulgurante titubeó para cerrar el partido, cediendo su servicio en el momento clave del segundo set.

No es fácil afrontar una final de la ATP frente a un crecido Rafa Nadal y Stefanos Tsitsipas ya sabía lo que era ceder con claridad un partido por el título frente al número uno del mundo este año, en el Conde de Godó. Sin embargo, la gran revelación de la semana en Toronto se vio nuevamente atenazado ante el juego demoledor e incontestable del balear, que en ningún momento de la primera manga especulaba con el resultado.

Después de dos turnos de saque, donde ni por parte del griego ni por parte de Nadal, hubo problema para sacarlos adelante, el ciclón manacorí poco a poco fue ganando terreno en la pista central del Masters 1.000 canadiense. Las bolas altas de Rafa hacían muchísimo daño al espigado jugador heleno, que se desesperaba y cedía dos veces de manera consecutiva su servicio.

Nadal, que desde 2013 no sabía lo que era ganar el título en Canadá, seguía totalmente concentrado y ejecutando a la perfección la táctica propuesta desde el inicio del partido. Los errores iban llegando desde el otro lado de la pista y cada vez se repetían con mayor asiduidad los golpes ganadores (6-2).
Rafa Nadal

Rafa NadalEurosport

El segundo set parecía que iba a seguir la misma tónica que el primero, después de que Nadal volviera a romper el servicio de su rival a las primeras de cambio. Todo iba más o menos tranquilo para el español, pero cuando menos parecía que podía complicarse la final, lo hizo y de qué manera.

No había cedido ningún solo punto con su primer servicio, pero cuando Nadal tenía que cerrar el torneo, no solo se atrapó, sino que vio como Tsitsipas rompía su saque y forzaba un tiebreak, que treinta minutos antes parecía imposible para el griego, que cumplía 20 años. En el desempate opuso resistencia, pero la mayor serenidad de Nadal le valió para cerrar el título, a pesar del apuro con el que no contaba (7-6(4)). Es más número uno del mundo y llegará a Cincinnati con el título de Toronto bajo el brazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Si quieres seguirnos pulsa alguno de los botones